El 5 de noviembre de 2009 la Licenciada en Letras Virginia González Gass, Rectora del CNBA, envía una nota al Dr. Carlos Mas Vélez, abogado y Secretario General de la UBA, en la que solicita "un refuerzo presupuestario para el año próximo con el fin de solventar el crecimiento que, en horas de clase y cargos docentes" implicaría la apertura de tres nuevos cursos en Tercer Año del TV durante 2010.
En la carta se contextualiza el pedido y se lo deriva de la Resolución (CS) 3493/07 (ver al respecto "Tres nuevas divisiones para el Turno Vespertino"). Sin embargo, la solicitud presenta una errata: se señala un incremento de 39 horas cátedra cuando en realidad correspondía decir 117 (39 horas multiplicadas por tres cursos).
El lunes 9 de noviembre del mismo año, empero, en una nueva nota dirigida al Secretario General se rectifica el pedido, colocándose la cantidad correcta de horas cátedra.
La solicitud, una vez más, parece no estar bien confeccionada: el 13 de noviembre la Secretaria de Asuntos Académicos -Dra. Edith Litwin- indica "vuelva al COLEGIO NACIONAL BUENOS AIRES [sic] para que se sirva informar la matrícula discriminada por año de estudio, divisiones y turnos para las dos últimas cohortes de estudiantes".
El 20 de noviembre, tal cual lo pedido, tanto la Secretaria del CNBA -Patricia Isabel Basualdo- como la Rectora firman la nota mediante la cual se envía la información requerida por la Secretaria de Asuntos Académicos: la cantidad de alumnos inscriptos en Primer y Segundo Año en los tres turnos del CNBA.
¿Cómo debemos interpretar ese pedido? Suponemos que de la siguiente manera: a través de la Secretaria de Asuntos Académicos, la UBA procura informarse para determinar -o, al menos, comenzar a analizar- si, desde el punto de vista de la cantidad de alumnos, está justificada la apertura de tres nuevas divisiones en el TV del CNBA, con el consecuente "refuerzo presupuestario" que dicha ampliación implicaría.
Desde una perspectiva que tenga en cuenta exclusivamente la administración de los recursos, el pedido de información no estaría para nada mal visto. Ahora bien, si tenemos en cuenta que el CS resolvió en 2007 abrir tres divisiones más y que la creación de nuevos cursos en un colegio de excelencia académica, público y gratuito, debería ser parte de una política declarada, sustentable y consecuente de la Universidad, el mismo pedido de información no suena tan armonioso.
¿Escondía ese pedido de información alguna intención particular (léase buscar justificar el incumplimiento de la Resolución 3493 y la interrupción del proceso de expansión del TV del CNBA)? No tenemos forma de conocer la respuesta, aunque sí de sospecharla.
Ahora bien, estamos perdiendo de vista un hecho fundamental. Más allá del error en el pedido del refuerzo presupuestario, de la respuesta de la Secretaria de Asuntos Académicos, del manejo de los recursos y de las políticas de la Universidad, hay un hecho objetivo e indiscutible: al menos desde el 5 de noviembre de 2009 las autoridades de CNBA inician un pedido formal de aumento de presupuesto para abrir nuevas divisiones durante 2010 -lo que, por otra parte, cumpliría con una resolución de 2007-.
El verano de 2010 se inició con un TV amenazado (ver "Una carta que corta"). La apertura de divisiones en Primer Año del TV no podía ser puesta en duda: las vacantes del Curso de Ingreso habían sido contabilizadas considerando dichas divisiones. Además, ya se encontraban trabajando profesores, ayudantes y preceptores en dichos cursos. Pero sí podía atacarse aquello que todavía no existía -por más que la Resolución 3493 le diera entidad-: las nuevas divisiones de Tercer Año.
Y llegamos aquí al problema principal: ¿qué pasó con el pedido de refuerzo de presupuesto realizado por el CNBA el 5 de noviembre de 2009? ¿La carta del 30 de diciembre de la Secretaria de Asuntos Académicos alcanza para determinar que el pedido fue negado? ¿Por qué no determinaron por escrito el Rector o el Consejo Superior de la UBA la no apertura de las nuevas divisiones de Tercer Año? ¿Recibió alguna instrucción la Rectora del CNBA sobre qué hacer con los alumnos del TV que pasaban de Segundo a Tercer Año? ¿Contaba la UBA con que una alta cantidad de alumnos libres (ver "Libre, como el sol cuando amanece...") resolviera por sí sola la cuestión, quedando tan pocos alumnos en condición de regulares que la apertura de divisiones se vería evidentemente injustificada? Y una pregunta final, casi anecdótica: ¿González Gass decidió abrir las divisiones de Tercer Año porque es una insubordinada o porque no recibió respuesta por parte de la UBA?
El periplo del pedido de refuerzo presupuestario entre el 5 de noviembre de 2009 y el 22 de marzo de 2010 -inicio del Ciclo Lectivo- es fácilmente constatable. ¿Por qué la UBA no respondió a tiempo? ¿Fue un error de González Gass abrir las divisiones de Tercer Año sin autorización? ¿Realmente el eje del problema son las tres divisiones del TV? Si un alumno tuviera que responder tantas preguntas durante una mesa de examen en marzo, seguramente se quedaría libre.
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